Servicio público
Ordenanzas para una ciudad que funciona
Impulsamos ordenanzas que convierten las necesidades de los barrios en reglas claras, herramientas útiles y soluciones reales para Quito.
Enfoque
Qué buscamos con cada ordenanza
Una buena ordenanza no solo regula. También ordena prioridades, protege derechos y facilita que el Municipio responda mejor a la vida cotidiana de la ciudad.
Normas con impacto real
Promovemos propuestas enfocadas en problemas concretos de movilidad, espacio público, mercados y convivencia urbana.
Escucha ciudadana
Recogemos observaciones de vecinos, comerciantes y organizaciones para enriquecer el debate y mejorar cada texto.
Revisión técnica
Analizamos viabilidad, alcance y efectos de cada iniciativa para impulsar normas claras, aplicables y útiles.
Seguimiento y control
Damos seguimiento a la implementación para que las ordenanzas aprobadas no se queden en el papel.
Prioridades
Áreas donde una ordenanza puede cambiar el día a día
Las ordenanzas son una herramienta para ordenar la ciudad, proteger a las personas y mejorar servicios clave con reglas modernas y fiscalización efectiva.
Cómo se construye una ordenanza útil
El trabajo legislativo debe ser claro, abierto y orientado a resultados medibles para la ciudadanía.
01
Identificar el problema
Escuchar reportes, recorridos y necesidades reales en barrios y sectores de Quito.
02
Abrir diálogo
Recoger aportes de ciudadanía, expertos y actores involucrados antes de definir soluciones.
Las ordenanzas deben servir para resolver problemas cotidianos, no para alejar a la institución de la gente.
03
Redactar con claridad
Convertir las propuestas en normas comprensibles, viables y alineadas con el interés público.
04
Vigilar su cumplimiento
Fiscalizar la aplicación y exigir resultados para que la norma tenga efecto en la vida diaria.
